viernes, mayo 28, 2010

Caminando entre dinosaures

Tan tan, tan tan, tari tarara...

Hace unos días pude disfrutar en Barcelona en muy buena compañía del espectacular espectáculo "Caminando entre dinosaurios".



Desde que vi King Kong y luego Parque Jurásico, siempre me han fascinado y hecho ilusión estas poderosas criaturas; afortunadamente, no soy de esas personas a las que el cumplir años les roba la ilusión por sus sueños infantiles y pude disfrutar tanto como el resto del público (media de edad: 8 años).

Estas imágenes merecen mi vuelta al blog después de 65 millones de años:

"Se parece a un pavo de dos metros"

Apuesto a que Godzilla Firefox gana sin problemas


3D del bueno

Y la próxima vez "King Kong: El musical"

Lamentablemente la vida no se abrió camino...

P.D.:
Familias felices antes del estallido de la gran catarsis infantil

Padres del mundo, los dinosaurios pueden transformar a los niños en vestías salvajes. Por precaución, no le llevéis a verlos en el periodo en el que ya pueden andar solos pero aun no van a la universidad.

4 comentarios:

Ireth dijo...

La verdad es que fue un gran espectáculo, mereció realmente la pena, los dinosaurios estaban muy bien conseguidos. Una pena que no pusiesen la bso de Jurassic Park para conseguir que te emocionases jeje.

Jaja, no me acordaba de la serie de Denver, pero ahora al ver al dinosaurio sí. Lo de ver a tantos niños enloquecidos también estuvo genial :-).

Aitor dijo...

¿¿Denver??

En cualquier caso, me alegro de que disfrutarais, pero me alegro más todavía de no haber ido para morir por sobredosis de niños retard.

Hugs!

Fergus el Destructor dijo...

Es que en el Palau Sant Jordi solo hay espectáculos de calidad... a ver si hay suerte y podemos volver pronto por allí.

Tenía en vídeo los 3 primeros episodios de Denver y los vi un número de veces bastante exagerado. Mis familiares tenían la absurda idea de que por el mero hecho de que saliesen dinosaurios en una película, ya me iba a gustar... y siempre acertaban.

Fergus el Destructor dijo...

Que raro, en cuanto vimos correr a los niños, todos pensamos "que pena que Aitor no este´por aquí".